Quien me lo iba a decir!!! Parece ayer cuando pensaba que una mujer de 40
era ya toda una mujer adulta, casi vieja, una de esas mujeres a las que hay que
mirar con respeto y casi nunca directamente a los ojos, y cuya sabiduría de
vida podía ya sentar cátedra.
Hace no tanto (o quizá sí), que para mí, pensar en los 40 era como pensar
en marte, o más lejos todavía, pensar en Saturno, en Neptuno o en el pobre
Plutón que, científicos van, científicos vienen, ya ni siquiera tiene claro si
es un planeta o no. Y de pronto, en algo menos que un abrir y cerrar de ojos,
resulta que he llegado. Aunque me parezca mentira, estoy en los 40!!!
Y ya que hablamos de Plutón, resulta que no es un mal símil para mí en este
momento. Plutón se ha visto de pronto, en ese vacío punto intermedio en el que
no parece ser ni una cosa ni otra. Cuando estuve en el colegio (no hace falta
decir que hace más de 30 años.... uhhh) tuve que aprenderme de memoria los
nombres de los planetas y claro, llegar a Plutón era sinónimo de haberlo
conseguido, me sabía la lista entera. Plutón era para mí el éxito!!
Posiblemente ahora mismo sería incapaz de nombrar en orden a cada uno de los
planetas, pero qué duda cabe de que Plutón siempre estaría en su lugar, al
final de la lista.
Pero de sin más ni más, un día escucho en las noticias que Plutón había
dejado de ser un planeta!! Eso es posible?? qué lo ha hecho caer? si no es un
planeta, entonces qué es? De pronto parecía ser demasiado pequeño para acceder
a la "distinguida" categoría de planeta, o quizá era que estaba
demasiado lejos? O tal vez que no lo entendíamos completamente? Quién sabe. Si
tengo que ser sincera, nunca entendí realmente el por qué de esa científica
decisión. Lo que sí sé es que seguramente, al pensar en los planetas, yo,
educada "a la antigua" siempre seguiría pensando en Plutón como el
último de los planetas.
Pero, cosas de la ciencia, Plutón ha vuelto!! alguién me dijo después que
había nuevos planes, nuevos indicios, nuevos descubrimientos, o algo nuevo, qué
se yo; el caso es que mi querido Plutón volvía a ser el último planeta de
nuestro sistema solar. Ya decía yo que mi profesora, la querida señorita Elena,
no podía estar equivocada!
El caso es que poniéndome a pensar, resulta que en este preciso momento de
mi vida, con los 40 recién cumplidos, me siento como mi querido Plutón: en
tierra de nadie!! Expuesta a las opiniones y a las ideas preconcebidas de la
gente, sobre lo que es una mujer a los 40!
Una mujer joven... una mujer adulta... una mujer hecha y derecha (como
diría mi madre), una adulta-joven, como dice un amigo… en fin, con un pie en el
lado de la adultez incuestionable, pero con el otro en el lado de la juventud
con todas sus prerrogativas; intentando aferrarme a lo mejor de cada lado.
Las cosas cambian, y cambian las personas y las ideas, por supuesto. Hace
100 años la línea divisoria entre la juventud y la adultez se encontraría
posiblemente a los 20, a esa edad una mujer ya era madre o debía empezar a
serlo y su esperanza de vida era casi la mitad de la que tenemos hoy, es decir
que a los 45 ó 50 ya sería una anciana. En los años 70 del siglo XX, esa línea
se había movido hasta los 30, las mujeres empezaban a tener hijos más tarde y
en general habían ganado entre 10 y 20 años de esperanza de vida.
Pero ahora, con una esperanza de vida que ronda y hasta supera los 80 años,
resulta que es en los 40 cuando nos encontramos en el Ecuador de nuestra vida.
Ahora escogemos estar solteras o tener hijos mucho más tarde, casi desafiando
los límites de la naturaleza, para poder disfrutar mucho más tiempo de nuestra
juventud y de todas sus posibilidades.
Es ahora, a los 40 cuando yo me siento, como Plutón, un poco sin tener
claro qué soy realmente, a qué grupo pertenezco. Como una segunda adolescencia,
aunque por supuesto esta vez mejor, porque sé cosas que a los 14 ni siquiera
imaginaba. Un punto, y muy grande, para la experiencia!!!
Y resulta, que para cumplir con el estereotipo de la conocida como CRISIS
DE LOS 40! Mi vida se encuentra en un punto completo y total de crisis; crisis
entendida como cambio, como nuevo comienzo, pero también como incertidumbre.
Será que al final de cuentas, no soy tan diferente y cumplo con los patrones
estereotipados? Es posible.
El caso es que después de una aventura empresarial que no tuvo los
resultados esperados (fracaso no es un concepto que esté dispuesta a aceptar en
mi vida), aventura que a la vez significó dar un giro de 180° a mi cómoda vida
anterior, dejar el trabajo, cambiar de país, etc., me encuentro que justo a los
40 tengo la posibilidad de reinventarme. Maravillosa posibilidad, pensarían
algunos, pero claro, eso si tuviera alguna idea de en qué quiero convertirme. Ese
es el “pequeño detalle”, no tengo ni la más remota idea!
De cualquier manera, quiero pensar que dentro de 20 años miraré atrás y
reconoceré con una sonrisa el regalo de mi maravillosa “crisis de los 40”. Y
como me niego a aceptar ideas preconcebidas sobre lo que soy o debería ser o
hacer a los 40, y con todo el tiempo del mundo a mi disposición justo en este
momento (casualidades de la vida), he decidido que puedo empezar a hacer cosas
que no había hecho antes, cosas que la mayoría hace en su “juventud”, y
demostrarme a mí misma, no que sigo siendo joven, sino que aún siendo toda una
mujer adulta, puedo empezar a probar cosas que no había hecho antes.
Esta es mi particular bienvenida a los 40!! Es hora de respirar la vida
intensamente!
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